No acumulen para sí tesoros en la tierra,
donde la polilla y el óxido destruyen,
y donde los ladrones se meten a robar.
Más bien, acumulen para sí tesoros en el cielo,
donde ni la polilla ni el óxido carcomen,
ni los ladrones se meten a robar.
Porque donde esté tu tesoro,
allí estará también tu corazón.
♥♥♥
