Alégrense siempre en el Señor.
Insisto: ¡Alégrense!
Que su amabilidad sea evidente a todos.
El Señor está cerca.
No se inquieten por nada;
más bien, en toda ocasión, con oración y ruego,
presenten sus peticiones a Dios y denle gracias.
Y la paz de Dios, que sobrepasa todo entendimiento,
cuidará sus corazones y sus pensamientos en Cristo Jesús.
05
Jul
09

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